El LATAM Gaming Insights 2025 de Cheil México no fue un evento más en la agenda de marketing y tecnología. Desde la recepción, con un ambiente cuidado y cercano, hasta las ponencias de especialistas, se notaba que se trataba de un momento clave para la industria.
La presentación estuvo encabezada por Arnold Lee, CEO de Cheil México, acompañado de directivos y líderes de la firma. Su mensaje inicial puso la vara alta: “los videojuegos ya no son solo entretenimiento, son cultura, economía y comunidad”. Una frase que resumió el espíritu del estudio y el propósito detrás de su realización.

Un estudio con visión de futuro
Lo primero que destacó es la ambición y alcance del proyecto. No se trató de una encuesta rápida, sino de un estudio de análisis, donde participaron más de 1,400 gamers en 9 países, analizados bajo un marco metodológico común. Este estudio longitudinal buscó no solo describir, sino dar seguimiento a la evolución del ecosistema gamer en los próximos años.
Este nivel de profundidad permitió comparar y detectar patrones locales. Porque no es lo mismo un gamer en México que en Panamá o Brasil, este enfoque permitió identificar dónde existen coincidencias regionales y dónde se abren brechas culturales.
En definitiva, este tipo de investigaciones son las que redefinen la forma de diseñar estrategias. Ya no basta con replicar lo que funciona en Estados Unidos o Asia; hoy se requieren lecturas propias de Latinoamérica para conectar con autenticidad.
Millennials dominan, Gen Z cuestiona
Uno de los hallazgos más claros fue que los millennials todavía son la generación dominante en el gaming latino (56% más presencia). Esto rompe el mito de que el gaming es territorio exclusivo de la Gen Z.
Los millennials siguen siendo los que más tiempo llevan jugando, los que han crecido con franquicias y los que tienen mayor poder adquisitivo.
Sin embargo, la Gen Z está cambiando las reglas del juego ya no confían ciegamente en influencers, no muestran apego a equipos y demandan que las marcas sean auténticas.
Esto plantea un reto de doble carril. Por un lado, seguir generando experiencias relevantes para millennials (consolidados, con ingresos, nostálgicos de franquicias). Por el otro, aprender a hablarle a la Gen Z en sus propios códigos, como transparencia, participación y experiencias útiles. Si las marcas no entienden esta dualidad, corren el riesgo de perder a ambos públicos.

El factor género: una escena más diversa
Un dato poderoso es que la participación de hombres y mujeres es casi paritaria, con casos como Costa Rica, donde ellas son mayoría (57.8%), pero lo más interesante no es el número, sino la forma en que juegan:
- Ellos se inclinan a juegos colaborativos, donde prima la estrategia y la persistencia.
- Ellas muestran más apertura a explorar nuevos títulos, con una preferencia por experiencias rápidas y adrenalínicas.
Este dato cambia la narrativa de la industria. El gamer ya no puede representarse con el estereotipo masculino y hardcore. La diversidad obliga a replantear comunicación, diseño de experiencias y productos. Las marcas que sigan hablando solo al “jugador típico” se quedarán fuera de un mercado mucho más amplio y rico en matices.

México: crítico y con poder de compra
En el caso de México, los hallazgos son particularmente relevantes:
- El 58% son jugadores casuales (2 horas diarias), lo que habla de un mercado de volumen, no de nicho.
- México es de los países con gamers más educados (con licenciatura) de la región, lo que se traduce en audiencias más críticas con el contenido.
- Los ingresos medios de los gamers rondan los $15–30k mensuales, con un 32% por encima, no solo juegan, pueden pagar experiencias premium.
- Los dispositivos como mobile y PlayStation están prácticamente empatados en uso, lo que confirma que el ecosistema es híbrido.
México es un mercado sofisticado, exigente y con dinero en la mesa, para las marcas, esto significa que entrar no es cuestión de improvisar, sino se necesitan estrategias cuidadas, narrativas auténticas y productos que respondan a la alta expectativa de calidad.

¿Qué pasa con los influencers gamers?
Aquí viene uno de los datos que más me sorprendió, aunque el 37% de los gamers mexicanos consume contenido de influencers, casi la mitad no confía en ellos, es decir, los ven, pero no les creen.
Esto revela una crisis de credibilidad en la que el “influencer de moda” ya no basta para activar comunidades. Los gamers buscan tutoriales, guías prácticas, contenido que mejore su experiencia, no solo entretenimiento.
Estamos entrando en la era del influencer útil. La confianza se gana compartiendo conocimiento, no solo visibilidad y las marcas deben repensar sus alianzas, es decir, menos hype, más credibilidad.
E-sports: el gigante dormido
En México, 42% juega algún e-sport, pero solo 23% entiende realmente qué hace que un título entre en esa categoría. Aquí aparece un fenómeno curioso: hay consumo y participación, pero falta conocimiento.
El título más fuerte es League of Legends, donde las mujeres incluso lo prefieren más que los hombres. Sin embargo, la profesionalización todavía es baja, y eso limita el crecimiento del sector.
Aquí hay un espacio enorme de oportunidad. Las marcas pueden no solo patrocinar, sino educar, profesionalizar y generar nuevas audiencias para e-sports. Quien lidere ese proceso tendrá la llave de un mercado en expansión.

Impacto de las compras in-game
El 85% de los gamers mexicanos ha comprado dentro de un juego. El dato más potente es que las tiendas in-game son 78% más efectivas que los anuncios.
Las motivaciones también difieren:
- Ellas prefieren personalización y skins.
- Ellos buscan mejoras de habilidad y progresión.
Aquí está el verdadero negocio. Las marcas que logren integrarse en la experiencia in-game, con propuestas de personalización, misiones especiales o perks exclusivos, tendrán la ventaja. El modelo clásico de publicidad se queda corto frente a esta dinámica.
Un nuevo mapa para el marketing en gaming
El Latam Gaming Insights 2025 de Cheil México no es solo un estudio, es un llamado a repensar cómo entendemos a los gamers en la región.
- No se puede pensar en un perfil único de gamers.
- Ya no podemos confiar en fórmulas simples como “contrata un influencer”, se debe explorar para lograr llegar a todos los gamers.
- Es importante entender que el gaming se está transformando y ya no basta con ver el mundo de los videojuegos como entretenimiento, sino es cultura, economía y comunidad.
Finalmente, el estudio de de Hábitos de Consumo en Gaming de Cheíls Mexico dejó claro que el gamer latino es diverso, crítico y poderoso. Las marcas que lo entiendan, diseñen experiencias auténticas y se atrevan a co-crear con esta audiencia no solo estarán en el juego, liderarán el tablero. Consulta el informa aquí.
Sin duda, siempre hay algo nuevo que aprender de cada industria y el gaming hoy nos deja lecciones valiosas para todos.
Si tu estrategia o target está en gaming y la Generación Z, en Y Innovation Hub podemos ser tu partner tecnológico. Nuestro ecosistema de soluciones te conecta con las audiencias que están marcando tendencia y te ayuda a crear experiencias auténticas, medibles y de alto impacto.









